11-01-2001. Segunda sección del Análisis ESPECIAL del mes de diciembre de 2001
del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA
La lucha de clases en Euskal Herria Sur en el 2001. La opacidad capitalista que disfraza y oculta una realidad básica quíntuplemente dual. Bonanza y penuria, sufrientes y satisfechos, oprimidos y portadores del “síndrome del colonizado”. Galería de perseguidos y masacrados: jóvenes, mujeres, jubilatas, excluídos y euskaltzales. Y VASCOS EN GENERAL.
Yo me acuso. Me apostrofo: ¡La economía, estúpido!. ¡La lucha de clases, estúpido!. Parece mentira. Años y años recitando de memoria este párrafo crucial del crucial PRÓLOGO DE LA CONTRIBUCION A LA CRÍTICA DE LA ECONOMIA POLITICA de Karl Marx:
"El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia",
para luego olvidarlo en la práctica. El método utilizado para el trabajo de atisbar, de observar la realidad cotidiana de Euskal Herria para luego reflejarla en estos análisis, el esfuerzo por vislumbrar las líneas de fuerza que la atraviesan, de conjeturar cuál puede ser su evolución previsible, de estar atento a las rupturas, a las discontinuidades que abruptamente rompen tendencias, de que no se me escapen los "efectos mariposa" de sus configuraciones caóticas, acarrea una casi inevitable acumulación de inercias mentales y una deriva peligrosa. Como quiera que "la materia prima" de esas observaciones está constituida por las noticias, por las informaciones sobre la acción (y los resultados de la misma) de los agentes (individuos o grupos) que protagonizan "la actualidad" corro el riesgo de quedar "enganchado" a las idas y venidas, a las vueltas y revueltas de esos agentes. Perdiendo de vista "los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa". Es decir, "lo que pasa en la calle".
Esta sección del análisis ESPECIAL del mes de diciembre de 2001 pretende corregir esa deriva peligrosa. Y bucear en "lo que pasa en la calle".
Que empieza por ser la presencia de una asombrosa cantidad de CIEGOS, SORDOS Y MUDOS. Que no ven nada, no oyen nada, no dicen nada. Aunque ellos redondean y presumen ante la prensa de que son setecientos mil (700.000), su número real es 683.084. Son los ciegos, sordos y mudos de hoy que el 13 de mayo de 2001 votaron a la coalición PNV-EA (604.222) o a IU-EB (78.862), a las tres fuerzas políticas que integran el actual Gobierno de coalición en la Comunidad Autónoma Vasca.
¿Por qué están ciegos, sordos y mudos?
¿Qué es lo que no ven, lo que no oyen, lo que callan? Es una evidencia: El POGROMO que España tiene en marcha contra la izquierda abertzale. El mes de diciembre de 2001 al que se refiere este análisis ha estado repleto de conflictos y enfrentamientos que exigen mención y comentario: el asunto del Concierto, el asunto de los Presupuestos de la CAV y de Nafarroa, el enloquecimiento contra el euskara de la asesina derecha navarra, por citar sólo los más gruesos. A ellos está dedicada gran parte de la sección tercera de este análisis. Pero repito que lo que ha sido peculiar de este mes de diciembre, lo que necesita explicación y comprensión es otra cosa. La siguiente:
¿Cómo es posible que el Estado español acumule contra la izquierda abertzale, como lo ha hecho este mes, torturas, detenciones ilegales, violación flagrante de derechos, prácticas inhumanas y degradantes contra los presos y sus familiares, retorcidas actuaciones judiciales (las fantasías del felón juez Garzón) que pisotean el Derecho y emulan a la Inquisición, persecuciones e ilegalizaciones de conductas legítimas y loables (las de atención a los presos por Gestoras por ejemplo)… y que esos casi siete centenares de miles de vascas y vascos no vean nada (porque miran para otro lado), no oigan nada (porque se atascan los oídos con los cantos de sirena y los autocomplacientes spots propagandísticos del Gobierno de Ibarretxe en EITB) y no digan nada (porque no va con ellos, porque ellos son demócratas pacíficos y a los demócratas pacíficos no les pasa nada de eso)?
Por supuesto diciembre de 2001 no ha sido más que un sumando más de la bestialidad represiva española. Los datos del "Balance represivo del año 2001" elaborado por ASKATASUNA hablan por sí solos: 722 detenidos, 95 denuncias por torturas, 548 presos políticos, 163 registros, cierre de otro medio de comunicación (ARDI BELTZA). De los 95 casos de tortura denunciados, 54 corresponden a la Guardia Civil, 23 a la Policía Nacional española y 18 a los cipayos de la Ertzaintza a las órdenes de Ibarretxe, el torturador gangrenado que se equipara (porque en este feroz asunto no importa la cantidad sino la cualidad) a José Mª Aznar, el torturador gangrenado.
Es claro que NO TODOS esos 683.084 que votaron PNV-EA o IU-EB el pasado 13 de mayo se comportan como si fueran ciegos, sordos y mudos. Es claro que hay excepciones. Pero son tan escasas, tan de contar con los dedos de las manos, que su escasez las hace a la vez muy de valorar y comprobación a sensu contrario de la infamia del comportamiento cobarde, insensato y suicida de la inmensa mayoría de ellos.
No importa tanto decir que ese comportamiento sea miserable, que lo es. O suicida, que lo es (España está lanzada a empitonarles a ellos también), cuanto entender y explicar el fenómeno.
Lo que importa es contestar a estas preguntas: ¿Por qué se comportan así esas gentes, esos 683.084 ciegos, sordos y mudos? ¿Cuál es el mecanismo que consigue que se comporten así?
Que es lo que voy a intentar hacer aquí. Arrancando a la realidad de Euskal Herria Sur las máscaras y los disfraces que le ponen tanto los españoles como los del tripartito PNV-EA-IU.
7. La opacidad capitalista y Euskal Herria Sur en el 2001: una realidad básica quíntuplemente dual
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